Mallorca cabe en dos horas de coche de punta a punta, y sin embargo puedes pasarte una vida sin acabar de conocerla. Una isla con una sierra declarada Patrimonio de la Humanidad, el único parque nacional de Baleares, salinas con flamencos, uno de los cielos nocturnos más limpios del Mediterráneo y las carreteras que sueña medio pelotón profesional del mundo. Vivir aquí no es tener el mar cerca: es...